sábado, 24 de septiembre de 2011

lunes, 9 de mayo de 2011

Soñé con un mundo sin egoísmo,
sin odio, sin racismo.
Soñé con un mundo puro y natural,
un mundo mágico donde todos disfrutaban por igual.
Soñé con un mundo sin contaminación,
donde todos podíamos respirar sin ningún temor.

Me soñé en un mundo con paz y esperanzas sin fin.... 

martes, 26 de abril de 2011

domingo, 24 de abril de 2011

Si sólo pudiera gritarle al mundo que esos fantasmas no me dejan respirar;
que siento que el tiempo no pasa, que mi pesar no se va.

viernes, 21 de enero de 2011

Y después de tres días bajo el agua, abrió los ojos e inspiró más profundo que nunca el frío aire matutino

martes, 7 de diciembre de 2010

Era  el vacío de las palabras, la ironía de las miradas y las falacias del pensamiento en su máximo esplendor

jueves, 2 de diciembre de 2010

Los niños regando las raíces del árbol de los sueños, las señoras y caballeros colgándose  desesperadamente de las casi inalcanzables ramas.En tanto los ancianos se regocijan bajo la cálida y dulce sombra del colosal árbol.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Es el agua, es el pasto, es el aire.
Es la lluvia, es la brisa , es la nada.
Las campanas sonaron anunciando que por milésima vez llegaba tarde a su destino

sábado, 27 de noviembre de 2010

Tendida en el pasto miraba las nubes pasar con prisa, nada la hacía más feliz que ese lugar; un claro alejado de la urbe; sin gente a quien ver, sin lamentos que escuchar y sin tener que pensar.

Saltando entre nubes llegué hasta ti

viernes, 26 de noviembre de 2010

Las velas se habían consumido completamente; la comida en la mesa ya entraba en descomposición y las manchas del vino derramado se habían adherido tan bien al  blanco mantel, que parecía que siempre habían sido parte de él.
El sujeto yacía muerto en el suelo hacía ya cuatro días y en su cara aún se podía ver la mirada inconfundible de la decepción. El teléfono dejó de sonar mientras que el sonido del reloj retumbaba en la silenciosa casa.

Mientras las hojas caían de los otoñales árboles, el eco de sus pasos retumbaba en la acera nocturna...